Cegueras

12:51 7 Comments A + a -

Si todo esto cambiase,
si me dijera usted, de pronto, que me ama,
yo ni me detendría para hacer la maleta.
Huiría luchando contra el miedo a la costumbre

de su cuerpo.
Almudena Guzmán

Solo nos queda un cristal herido,
la memoria sin nombre de una primavera feliz.
El rincón robado a un banco de plaza,
la nostalgia joven,
el abrazo lento,
la silueta rosa delineada en la mirada.

¿Para que decir adiós?...
La despedida es para los que marchan
y los dos seguimos parados
en el espacio triste de la duda.

No volveremos a vernos,
aun caminando las mismas aceras
los mismos vacíos…
la misma sed de sombra,
el mismo grito borracho de no decir…

Hace mucho que hemos quedado ciegos.

¿Nos gano el miedo,
o es que
el amor no alcanza

para dibujar mariposas?