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Foto del día: Recuerda lo que te ha costado: por Lizzy Watson


¿Cómo reconocerte Señor en cada persona? 

Te veo y te reconozco en la monjita Teresiana y las alumnas que ellas colaboran a formar en Cuba, que con fe humilde y sencilla pusieron cada una su pie pisando el escudo Teresiano grabado en el mármol de lo que años antes fue su amado colegio, antes de serles expropiado durante el período especial. Fe sencilla que reclama lo que es tuyo y que los sistemas del mundo han ahogado e intentado suprimir.... Como Teresiana y como creyente en el "Dios desconocido" que Pablo predica, me uno a esa fe sencilla para reclamar la vuelta la libertad de enseñar los valores cristianos, la fuerza del amor, del diálogo y tolerancia.
Martín, en la charla a los líderes juveniles en Camagüey Cuba, los invitaba a atreverse a soñar, en palabras de Romy que fue testigo presencial de este gesto de fe atrevida cuenta lo que les dijo Martín: "tu sueño, tu meta, escríbela, písala, embarra bien tu calzado y písala, y guarda ese papel dentro de tu biblia...óralo y actúa, y cada vez que te encuentres con ese papel, recuerda lo que te ha costado llegar a él y sigue… Y alla fueron corriendo a reclamar su sueño. "Eso mismo haré con esta foto, le dice a Romy la monjita Teresiana y Nicaraguense (-vaya bomba aleatoria-) ...con ese colegio tengo un sueño".



Texto: Lizzy Watson / Foto: Romy Bayo / Lugar: Camagüey


Sandro, siempre vivo en su música


Sus ojos se cerraron

tango
Letra: Alfredo Le Pera
Música: Carlos Gardel

Sus ojos se cerraron...
y el mundo sigue andando,
su boca que era mía
ya no me besa más,
se apagaron los ecos
de su reír sonoro
y es cruel este silencio
que me hace tanto mal.
Fue mía la piadosa
dulzura de sus manos
que dieron a mis penas
caricias de bondad,
y ahora que la evoco
hundido en mi quebranto,
las lágrimas pensadas
se niegan a brotar,
y no tengo el consuelo
de poder llorar.

¡Porqué sus alas tan cruel quemó la vida!
¡porqué esta mueca siniestra de la suerte!
Quise abrigarla y más pudo la muerte,
¡Cómo me duele y se ahonda mi herida!
Yo sé que ahora vendrán caras extrañas
con su limosna de alivio a mi tormento.
Todo es mentira, mentira es el lamento.
¡Hoy está solo mi corazón!

Como perros de presa
las penas traicioneras
celando mi cariño
galopaban detrás,
y escondida en las aguas
de su mirada buena
la suerte agazapada
marcaba su compás.
En vano yo alentaba
febril una esperanza.
Clavó en mi carne viva
sus garras el dolor;
y mientras en las calles
en loca algarabía
el carnaval del mundo
gozaba y se reía,
burlándose el destino
me robó su amor.

Recado a Mercedes Sosa, de Marioantonio Rosa



Recado a Mercedes Sosa

traje para tí una hoguera de geranios

una voz de lucha, cimientos de cadenas rotas

las lluvias que te imaginaron la palabra

la guitarra rota que sigo amando como a una sombra

el monumento muy pequeño de peces hablando de tus sueños

y un concierto a los mares

hoy no pude estar triste

desperté y todos tus sonidos en mi cuarto

levitaban una pintura sin espacios

no sé como de esos álamos en tu voz

el sol siembra por tu frente las alas

tantas tierras Mercedes, tierras en melodías

la campana del niño, mullida y tranquila como un beso

los copihúes en pedazos de cristales, la sal nocturna

donde invocabas tu piel para las aguas,

tantas aguas Mercedes, tantas aguas

el Ecuador en arenas, la plácida herida de La Patagonia

los puentes de maíz de Guadalajara, la piedra de sol del Quetzal

todos nosotros con lumbres de tu escenario

para que nunca nos llegara una mentira, para hablar libertad

y conocer de los pájaros el diluvio de los viajes

hoy mi café está soñoliento

he leído el cuerpo entero del Amazonas con Neruda

Huidobro no creía en las estrellas, Cardenal imanta brújulas

llenaba con Julia de Burgos una luna de árboles

y llegaste tú al firmamento

y en mi cuarto los infinitos me llevaron

contigo.

marioantonio rosa.2009


Ser uno mismo en el amor


Un texto que encontré esta mañana en el blog de mi querido amigo Adolfo, y me supo a espinita en el alma...


Cósimo clavó los ojos en ella.
Y ella:-Tú no crees que el amor sea entrega absoluta, renuncia a uno mismo.
Podía decir algo Cósimo, cualquier cosa para ir hacia ella, podía decirle: "Dime lo que quieres que haga, estoy dispuesto..." y habría sido de nuevo la felicidad para él, la felicidad juntos, sin sombras.

Pero dijo:-No puede haber amor si uno no es uno mismo con todas sus fuerzas.

Viola tuvo un gesto de contrariedad, que era también un gesto de cansancio. Y sin embargo, aún habría podido comprenderlo, como en realidad lo comprendía; más aún, tenía en la punta de la lengua las palabras para decirle: "Tú eres como yo te quiero"... y subir inmediatamente con él... Se mordió el labio.

Dijo:-Pues entonces sé tú mismo solo.

"Pero entonces ser yo mismo ya no tiene sentido", pensó.

Italo Calvino - Nuestros antepasados

De miedos y otras cosas

Hoy, paseando por la web, encontré este poema de José Ángel Buesa, un gran poeta nacido en Cuba y que pasó gran parte de su vida en República Dominicana, al cual conocí a través de "Los Nocheros", quienes han interpretado uno de sus poemas como canción.

Este poema guarda uno de mis más grandes miedos...que la vida me pase y no haber abrazado lo que debí abrazar...

Elegía lamentable

Desde este mismo instante seremos dos extraños
por estos pocos días, quien sabe cuántos años...
yo seré en tu recuerdo como un libro prohibido
uno de esos que nadie confiesa haber leído.
Y así mañana, al vernos en la calle, al ocaso,
tú bajaras los ojos y apretarás el paso,
y yo, discretamente, me cambiaré de acera,
o encenderé un cigarro, como si no te viera...

Seremos dos extraños desde este mismo instante
y pasarán los meses, y tendrás otro amante:
y como eres bonita, sentimental y fiel,
quizás, andando el tiempo, te casarás con él.
Y ya, más que un esposo será como un amigo,
aunque nunca le cuentes que has soñado conmigo,
y aunque, tras tu sonrisa, de mujer satisfecha,
se te empañen los ojos, al llegar una fecha.

Acaso, cuando llueva, recordarás un día
en que estuvimos juntos y en que también llovía.
Y quizás nunca más te coloques aquel traje
de terciopelo verde, con adornos de encaje.
O harás un gesto mío, tal vez sin darte cuenta,
cuando dobles tu almohada con mano soñolienta.
Y domingo a domingo, cuando vayas a misa,
de tu casa a la iglesia, perderás tu sonrisa.

¿Qué más puedo decirte? Serás la esposa honesta
que abanica al marido cuando ronca la siesta:
y tras fregar los platos y tras tender las camas,
te pasarás las noches sacando crucigramas...
y así, años y años, hasta que, finalmente,
te morirás un día, como toda la gente.
Y voces que aún no existen sollozarán tu nombre,
y cerrarán tus ojos los hijos de otro hombre.


José Ángel Buesa



En el día del poeta, un poema que hubiera querido haber escrito...


LA POESÍA
A Luis Cernuda

¿Por qué tocas mi pecho nuevamente?
Llegas, silenciosa, secreta, armada,
tal los guerreros a una ciudad dormida;
quemas mi lengua con tus labios, pulpo,
y despiertas los furores, los goces,
y esta angustia sin fin
que enciende lo que toca
y engendra en cada cosa
una avidez sombría.

El mundo cede y se desploma
como metal al fuego.
Entre mis ruinas me levanto,
solo, desnudo, despojado,
sobre la roca inmensa del silencio,
como un solitario combatiente
contra invisibles huestes.

Verdad abrasadora,
¿a qué me empujas?
No quiero tu verdad,
tu insensata pregunta.
¿A qué esta lucha estéril?
No es el hombre criatura capaz de contenerte,
avidez que sólo en la sed se sacia,
llama que todos los labios consume,
espíritu que no vive en ninguna forma
mas hace arder todas las formas
con un secreto fuego indestructible.

Pero insistes, lágrima escarnecida,
y alzas en mí tu imperio desolado.

Subes desde lo más hondo de mí,
desde el centro innombrable de mi ser,
ejército, marea.
Creces, tu sed me ahoga,
expulsando, tiránica,
aquello que no cede
a tu espada frenética.
Ya sólo tú me habitas,
tú, sin nombre, furiosa sustancia,
avidez subterránea, delirante.

Golpean mi pecho tus fantasmas,
despiertas a mi tacto,
hielas mi frente
y haces proféticos mis ojos.

Percibo el mundo y te toco,
sustancia intocable,
unidad de mi alma y de mi cuerpo,
y contemplo el combate que combato
y mis bodas de tierra.

Nublan mis ojos imágenes opuestas,
y a las mismas imágenes
otras, más profundas, las niegan,
ardiente balbuceo,
aguas que anega un agua más oculta y densa.
En su húmeda tiniebla vida y muerte,
quietud y movimiento, son lo mismo.

Insiste, vencedora,
porque tan sólo existo porque existes,
y mi boca y mi lengua se formaron
para decir tan sólo tu existencia
y tus secretas sílabas, palabra
impalpable y despótica,
sustancia de mi alma.

Eres tan sólo un sueño,
pero en ti sueña el mundo
y su mudez habla con tus palabras.
Rozo al tocar tu pecho
la eléctrica frontera de la vida,
la tiniebla de sangre
donde pacta la boca cruel y enamorada,
ávida aún de destruir lo que ama
y revivir lo que destruye,
con el mundo, impasible
y siempre idéntico a sí mismo,
porque no se detiene en ninguna forma
ni se demora sobre lo que engendra.

Llévame, solitaria,
llévame entre los sueños,
llévame, madre mía,
despiértame del todo,
hazme soñar tu sueño,
unta mis ojos con aceite,
para que al conocerte me conozca.

Octavio Paz. México, 1940

No te rindas, dedicada a mis amigos...

Amanecí con esta canción en la cabeza, de mi querido amigo Martin Valverde, quien día a día sigue diciendo SI, al desafío de ser distinto, de creer y jugarsela por un mundo nuevo.

Por eso, aquí se las dejo...en especial a mis amigos...

No te Rindas...de Martín Valverde

La otra gente no te tiene compasión,
se burlan o te ignoran, ya lo sé.
El mundo no fue hecho para oír nuestra canción
somos dos personas al revés.
Ya que te conozco y te comprendo mejor
te admiro por lo que eres en verdad.
Somos diferentes y eso da sabor y tono a esta bella amistad.


Cuando te rindes y caes sin valor
recuerda lo que pienso yo de ti.
Recuerda que te dije que tú eres lo mejor,
qué puede haber en este mundo gris.

Yo no entiendo como puede ser que existas, pero existes,
ni como llegaste hasta aquí.


El mundo es ancho y se mueve sin cesar
un día ya no nos veremos más.
Pero a pesar de eso no podremos olvidar
estos momentos de sinceridad.

Yo no soy perfecto, ni tampoco lo eres tú,
pero eso me hace amarte sólo más.
Tus errores son reflejo de mi falta de dar luz,
contigo he llegado a la verdad.

Cuando te rindes y caes sin valor, recuerda lo que pienso yo de ti.
Recuerda que te dije que tú eres lo mejor,
qué puede haber en este mundo gris

Yo no entiendo como puede ser que existas,

ni como llegaste hasta aquí.


El mundo Blogs...espacio de grandes descubrimientos

Estoy convencida de que el mundo de los blogs es un mundo maravilloso, que por medio de ellos tenemos la posibilidad de decir y mostrar al mundo, a nuestros amigos...o simplemente como espejo para nosotros mismos, todas aquellas cosas que nos han sido dichas, que nos gritan desde adentro, o que vienen de afuera pero han tenido el don de conmovernos. En estas semanas, he leído en uno de estos blogs el ensayo: Aristóteles o la precisión semántica: apuntes a la pasión del que nombra, escrito por mi querido amigo Alejandro Arvelo.

En este ensayo esta muy bien definida la importancia del uso razón antes del decir...y de el BUEN DECIR, antes de la violación al lenguaje...pero creo que el ensayo lo explicará mejor que yo...aqui les dejo la primera parte y pueden continuar leyendolo en su blog: filosofía, silencios y argumentación jurídica
El imperativo de precisión, ¿un requerimiento tácito para filosofar?


La pretensión de llevar claridad a nuestros semejantes hace que, con frecuencia, encontremos la propia. El propósito último de todo discurso es introducir un cierto orden en el rimero de percepciones mediante las cuales el mundo se nos hace patente y en el conjunto de posibilidades que el entendimiento suele adicionarles. La búsqueda del modo apropiado de expresarse en cada caso aprovecha al conocimiento y a la sabiduría, e implica al propio tiempo una cierta visión del hombre, un cierto ideal de humanidad. Si están claras las nociones que sirven de marco a las actuaciones de pueblos e individuos, son mayores las probabilidades de que la prudencia, la rectitud y la responsabilidad establezcan sus reales en la tierra.

El ámbito por excelencia de la propiedad y la distinción en el uso de la lengua es la escritura. Al escribir, las ideas se depuran y organizan al compás de las necesidades intrínsecas del discurso. Una suerte de auto-exigencia de comprensión se apodera al pronto de todo aquel que se dispone a llevar al papel sus puntos de vista. La escritura constituye un excelente recurso al servicio del arte de pensar con rigor y fruto. Es una sutil invitación a volver una y otra vez sobre lo planteado, a re-pensarlo, a ponerlo en entredicho y a meditar con detenimiento en cada una de sus derivaciones potenciales. La duda respecto al uso apropiado de un vocablo o una expresión, que en la conversación a duras penas movería la atención de los interlocutores, al escribir, es de lo más corriente. Escribir deviene, de esta suerte, en una sugerencia que a cada instante se renueva de hacer uso con carácter de permanencia de obras lexicográficas de diversa índole.

La consulta de glosarios especializados, diccionarios y enciclopedias tiende, como por naturaleza, a ampliar las fronteras espirituales de quien compone una obra o un ensayo, y, en esa misma medida, depura su conciencia de ser, sistematiza su idea del mundo y amplía el horizonte vital de sí mismo y de cada uno de sus lectores. El buen lector, por su parte, es aquel que devela los senderos que para hacer su obra hubo de recorrer el autor; aquel que de la mano de éste, los anda y desanda con atención hasta apropiárselos. Su deber primordial es situarse al nivel de la fuente; su propósito supremo, emularla.La reflexión emerge de la lectura y la escritura con espontaneidad de manantial. Toda obra es, en el fondo, un entramado de ideas en armónica interacción. La adopción de la precisión terminológica como recurso al servicio de la escritura y de la lectura aumenta los niveles de destreza analítica, la sensibilidad hacia los matices. En suma, nos convierte en espíritus cada vez más sutiles, profundos y comprehensivos.El sistema filosófico de Aristóteles puede ser visto como el punto de llegada de un tenaz esfuerzo de precisión terminológica. Muchos de sus libros, semejan vastos tapices de sintagmas y de palabras anudados por el sentido de totalidad que los anima y por una cantidad indeterminada de semejanzas, diferencias, caracterizaciones, divisiones, clasificaciones, jerarquías y definiciones, teóricas u operacionales. El análisis, la interrelación dinámica de los predicables y de las categorías, en cada uno de los dominios a que aplicó su entendimiento, son los elementos cardinales de la estructura lógica de su quehacer intelectual. Exceptuando La Política, la Poética, y el conjunto de tratados breves que a través del tiempo han sido reunidos bajo el nombre común de Parva naturalia, la obra filosófica de este pensador de la antigüedad clásica es, podría decirse, un diccionario de notable alcance hábilmente concatenado por la intención de elaborar un sistema de mundo, es decir, de cuanto puede ser conocido por el hombre.

La tarea de un autor científico o filosófico consiste en buena medida en delimitar y relacionar ideas y conceptos de manera creativa. El trabajo intelectual es inseparable de la delimitación rigurosa de grados, propiedades e identidades. El solo hecho de detenerse un pensador, así sea por un instante, a la caza de la palabra apropiada para exponer una idea, ante un diccionario ideológico, de sinónimos o de etimologías, o ante la catedral de su propio mundo interior, de suyo constituye un acto propicio a la actividad de pensar de manera crítica y creativa. De ese modo, sus lectores potenciales se enriquecen, pues su capacidad para la percepción de detalles se ensancha y su entendimiento se refina ostensiblemente. De la mano de la pasión por el lenguaje, lectores y escritores aprenden a vivir la vida en un plano más alto, a entender el mundo y sus problemas, a ellos mismos y a los demás, desde una perspectiva cada vez más abarcante.

Las nociones, que no las cosas mismas, constituyen el insumo por excelencia sobre el que actúa la humana inteligencia. Así también lo entendió el más aventajado de los alumnos de la Academia platónica. El idioma es, para él, un instrumento al servicio de la expresión de los hallazgos, aprehensiones o resultados de la faena de la razón. Una de las constantes básicas de su itinerario intelectual fue, justamente, llevar a su lengua toda la claridad y la distinción de que un entendimiento bien entrenado es capaz. A cada paso se le descubre empeñado en hallar la palabra con la cual comunicar con la mayor exactitud posible las intuiciones y tendencias ontológicas por él entrevistas; o ensayando una definición que disminuir pudiera la distancia de sentido entre el autor y sus lectores, entre el maestro y los discípulos.Aristóteles es, en este sentido, un ejemplo que toda persona que se precie de ser un pensador ha de tomar en cuenta. Su modo de proceder se identifica, en efecto, con una de las constantes fundamentales de la filosofía; a saber, la búsqueda sin ambages y la expresión, sin dobleces ni medias tintas, de lo que las cosas son y de lo que tienen que ser. La pasión de Sócrates por llegar a saber qué es la sabiduría, qué es la muerte o qué es un juez (Apología de Sócrates, 1984: 24, 29-32, 39, 48, 55); o el deseo ferviente de Platón por averiguar el significado de palabras tan importantes para el futuro de la polis como la de justicia, entre muchísimas otras (La República o el Estado, 1987: 65, 100); el cuidado con que Descartes define los principales vocablos y expresiones de que se sirve, como buen sentido o razón, claridad y distinción (1966: 19, 140, 167), y la meticulosidad con que Kant procede incluso en un texto elemental como “¿Qué es la ilustración?”, donde comienza por aclarar el sentido que en su obra adoptan vocablos en apariencia tan al uso para la época, como ilustración, culpabilidad e imposibilidad (1978: 25), tienen como marco de referencia la intención clarificadora que motoriza en buena medida a la actividad filosófica. En Sócrates como en Platón, no menos que en Aristóteles, es clara la conciencia de la importancia que tiene la demarcación de los alcances y los límites de los vocablos mediante los cuales nos expresamos, tanto para la recta acción como para el pensamiento con vocación de verdad o de validez.

El alma, la valentía, la vejez, el amor, la inmortalidad, son sólo algunos de los temas abordados por Platón a lo largo de su obra. En La República su interés por la precisión, como principio teórico y como norma, se pone de manifiesto en más de un pasaje (1987: 86, 95). Lo propio puede decirse de muchos otros de sus diálogos. Momentos antes de internarse para siempre en el espejo tridente de la muerte, por ejemplo, se oye a Sócrates decir a uno de sus discípulos más cercanos: «es preciso que sepas, mi querido Critón, que hablar impropiamente no es sólo cometer una falta en lo que se dice, sino causar un mal a las almas» (Fedón, en Platoni dialoghi, 1976: 149). En la Apología también se lo puede escuchar pronunciarse en términos parecidos: «Dinos, Meleto: ¿por qué sostienes que yo corrompo a los jóvenes? ¿No es verdad que según la denuncia que presentaste los corrompo enseñándoles a no creer en los dioses de la ciudad y sí en extraños asuntos de genios? ¿No es cierto que afirman que los corrompo con esas enseñanzas?» «Con toda mi alma, eso es lo que digo». «Pues por esos mismos dioses a los cuales ahora nos referimos, háblanos Meleto, a esos hombres y a mí, con más claridad. Yo por mi parte no puedo saber si dices que enseño a creer en determinados dioses –en este caso también yo creo que hay dioses y no soy en modo alguno ateo ni es mala mi postura por ese lado–, pero no en los de la ciudad, sino en otros, y si tu inculpación queda reducida a eso, a que enseño a reconocer a otros dioses o si sostienes que yo no creo absolutamente en ninguno y enseño mi incredulidad a los demás» (1984: 36).En Sócrates y Platón la necesidad de usar el lenguaje con propiedad no es solo un asunto de hecho, como puede verse, sino que expresa un estado de conciencia. Con Aristóteles ocurre otro tanto y, en él, al igual que acontece con aquéllos, esta peculiar convicción, y el sesgo que introduce en sus respectivos quehaceres intelectuales, son constantes. Así ocurre al menos en sus obras filosóficas. Su entusiasmo con la propiedad en el uso del lenguaje es recurrente, y constituye un esfuerzo a todas luces consciente.

Los invito a seguir leyendo en: Filosofía, silencios y argumentación jurídica


Canción para mi muerte

Triste, tristisimo capitulo de nuestra historia....no sé porque amaneci con deseos de esa canción, me encontré con este video, y una vez más, llore por esos nombres...una vez más, me dolió mi patria...


Alejandra Pizarnik...su voz

No esta muy buena la resolución de su voz, pero me emocionó muchisimo poder escucharla, ella es la mi poeta preferida...ella es una presencia constante que se cuela a través de todo lo que leo...de todo lo que escribo...de todo lo que duele.


Un regalo de cumpleaños para mi


Revisando mis ultimos post vi que hace mucho no pongo un poema...asi que hoy, llegue a casa, y me di un buen baño, uno de esos magicos, en los que uno no piensa en la escacez del agua, sino que se comporta como si por primera vez se estuviera descubriendo desnudo....use de esos gel de baños de mucha espuma....luego me perfume con una colonia que me compre hoy, la jhonson y jhonson (colonia de bebes....que siempre me recuerda a la infancia)....y me puse a leer unos libros que estaban en la mesita de luz...ahi encontre este poema que habia leido hace unos dias y hoy vuelve a maravillarme....asi que aqui, escuchando una cancion de Ale Sanz...bebiendo una cerveza nueva que encontre en el super , que viene mezclada con limon, otra con cherry y otra con durazno...pa matar la duda compre una de cada..asi que ahroa voy por la de cherry y mientras la saboreo..en estas ultimas horas de 27 años...momento en que me recuerdo que cuando mi madre vivia, en estas horas, yo me iba a dormir y me hacia la distraida, para aguantar a que dieran las doce...a esa hora, mi mami venia corriendo se nos tiraba en la cama y nos llenaba de besos y cumpleaños...era obligado....en cada cumpleaños la sobredosis de besos nocurnos y en la mañana el desayuno en la cama del cumpleañero...

recuerdo eso y me doy cuenta cuanto la extraño, cuanto han cambiado las cosas ahora que estoy sola,en una casa enorme que siento ajena....esperando a que aparezca algun nombre conocido en mi telefono o en el msn....pero nunca seran los besos de mama.....


les dejo el poema prometido de mi gran amigo y hermoso poeta, MarioantonioRosa.....



XXI


Soy fatal entre mi tiempo de piel;

a nadie recuerdo cuando en la oscuridad

se abre con soledad el viejo trueno de los nombres.


A nadie olvido en la muerte de una ultima vez

sigo besando la mejilla enamorada

y entrego la postura de mis rodillas


como el agua retirada

cuando tiembla al fulgor de los cerezos.


Asi voy

apareciendo en este trueno roido

de manos faciles y mar sepultado


olvidando y recordando


con el astro estrujado de cuerpos poseidos

apalabrando rocas para el dia maduro

asi mi amor se ama con la vaciedad


y ella en la mirada


me recuerda la dulzura en el arco de un trueno:

Obsesion.


Marioantonio Rosa

(Tristeza de la erotica)


Entre amigos...

Como podrán ver, el blog ha tenido un gran cambio, gracias a mi amiga Rosa Silverio, quién logro, a través de su arte en el dominio del diseño, plasmar en el formato de este blog un poquito más de mí. Ahora puedo decir: Bienvenidos a mi casa!...
y para que disfruten no sólo el arte visual, sino la magia de sus versos, aqui les comparto un poema de Rosa Silverio.
¡Gracias amiga, guardo como uno de los tesoros más preciosos tu amistad!.


Sentirse Solo
de Rosa Silverio

Sentirse solo no es carecer de compañía.
Es algo mucho más siniestro y delicado.
Es una sensación de pájaro y agua,
entendiendo que el pájaro ha caído mar adentro
y resulta inútil pedir socorro a la bandada.
Es una línea que se resigna a su viaje solitario,
un copo de sombra perdido en la claridad.
Sentirse solo es abrir los brazos y no recibir golpes,
balas, arañazos, o un corazón abierto y vulnerable
dispuesto a sentir tu corazón.
Es una ausencia de barcos, de peces,
un naufragio, una caída, un ala rota,
una piedra que no habla
y le hace creer a todos que no siente,
pero dentro de ella…
ay, dentro de ella el llanto y la espuma,
murciélagos nocturnos,
alma de tigre y espanto,
blancura y cascada,
suave palpitación de la carne,
temblor secreto que estremece su interior.
Porque sentirse solo es más triste que estar solo.
No hay risa o caracol que disfrace esa melancolía oscura,
esa rotura en el pecho, ese vivir de los recuerdos,
de lo que pudo ser, de la pérdida.…
silencio.

Sentirse solo es más triste que una isla.

Feliz Cumpleaños, Margareth

Hoy es el cumpleaños de mi amiga y hermana Margareth Sosa, una persona que conocía hace un año o hace siglos, no lo recuerdo, pero con quién he caminado mil batallas y alzado mil banderas, por eso, mi mejor manera de saludarla en este día es compartiendo con todos ustedes su magia poética. ¡Disfrútenlo!













Ya quiero un Amor

Por: Margareth Sosa

Yo quiero un amor distinto…
No ese amor que no tiene nombre para el libre albedrío de mi voz.
Que mi boca lo mencione….
Cuando quiera, cuando le de la gana,
aunque sea sólo por decir:
" amor mío no te debo a nadie".

Quiero un amor puro, púrpura perfumado con mis ansias y mi aliento.
Un amor de noches………
De auroras… celeste…de un crepúsculo infinito.
Un amor que camine sobre el mar… llevándome de la mano.
Y que yo no sienta miedo, que ya no tenga frío, que no me encuentre sola…
Un amor sin fantasmas, sin momias, sin recuerdos de ánimas que le atormenten.
Un amor valiente, vivo…

Que hable, que grite mi nombre…
Que lo escriba con mayúsculas
que lo estampe en su frente y lo exhiba…
Un amor de verdad.
Que me ame, y sea un placer amarme…
Ya quiero un amor mío…

Porque se acaba mi reserva,
se agota mi fuente….
Y le he dado todo mi amor
a amores que odio…
Por no pertenecerme…

Ya no quiero encontrar el amor…
Quiero que el amor me encuentre…

Esta mañana amanecí con ganas de encontrarme con aquellos que nos conocen, que sienten y viven a nuestro lado, por eso, comparto con ustedes unos versos de mi gran amigo y hermano, Frank Núñez Gómez...quién ha habitado cada espacio de esta isla, y hoy vive y escribe desde Higüey.

Encuentro Maternal

Cargando la derrota
y una suma de culpas
busqué un nuevo horizonte.

En lágrimas crucé el Higuamo
divisando aquel mar que nos bañaba.

Dije adiós a mis guloyas,
atrás quedaron los danzantes cañaverales.
Las chimeneas agitadas, la melaza y los olores
lloraban mi partida.

Traspasando el piélago agitado de la duda,
La bestia de acero en su correr me convocaba.

No tan lejos,
guiado celestialmente,
el templo de mi devoción me atrapa.

Frente a ella, aturdido, cruzo el cristal.
Toco su corazón.
El niño en sus brazos me da su puesto.

Tartamudeando, sin aliento,
Susurro un ruego:
Madre déjame morar en tu Santo Reino.


Ironía

Zarpar de este muelle
vacilante y triste
para llegar tardíamente;
no lo hagas.

Me dejarás
cual aventurero
que no quiere
recordar su camino
ni tomar su destino.

Entonces...
Júrame lejanía
desde el negro
hasta el blanco.

Ayúdame a borrar
el tiempo de esta burla.



BESOS EN LA BOCA
de POLDY BIRD, Argentina

Cierro los ojos. Vienes.
Y qué importa si vienes, si eres tú, quien sea…

Cierro los ojos y el perfume que quiero, el que elijo, se derrama en mi cuerpo, y en el lugar vacío se hace presente un hombre.
Un hombre que me ama, que se muere de ganas de apretarme en sus brazos, que desliza caricias por la piel, seda en celo.

Los murmullos de su voz confunden las palabras, las envuelven, las sueltan… ¿es tu voz… es tu arrullo? ¿Y qué importa si es tuya, si se parece o no a la voz que amé, que quizás sigo amando todavía?

Nada importa.

Los cuerpos tienen treinta y siete grados de temperatura, algo más en el momento de hacer el amor… y pesan lo que el delirio quiera… porque se van acomodando al vaivén, al oleaje del mar sobre las sábanas…
Un cuerpo, el tuyo, otro… con los ojos cerrados… son el mismo cuerpo que al abrir la caja del deseo deja volar un millón de mariposas en el cielo oscuro de la soledad.
Tú qué andarás haciendo.
Por qué lugar caminarán tus pasos.
En qué charla estarás entreverado.
En qué silencio estarás amarrado como un velero al muelle.
¿Estás vivo?
¿No te has muerto aun de indecisión, de estupidez, de aburrimiento?
Yo me obligué a estar viva. Me obligué a no pensarte, a cambiarte por otros en la imaginación, a confundir las pieles, los gustos, las texturas, a transformar muchos hombres diferentes en ti.
Ninguno se da cuenta si pronuncio tu nombre, porque ninguno escucha… y estoy en mi emoción y en mi mente con quien me da la gana.
¿Qué importa si estás o no?
¿Qué importa si me amas o dejaste de amarme, si nos conocimos de veras aquella tarde, allá, o sólo fue un recuerdo de quien sabe quien que pasó por allí y entrecruzó su pensamiento con el mío confundiendo la verdad?
Yo no cuestiono tanto.
Ni hago preguntas.
Ni me pregunto.
No necesito respuestas, ni explicaciones, nada.
Hay un nuevo ícono en mi computadora celular… es uno en el que vuelcas todo lo que ha pasado, y lo elimina sin largarlo al espacio, sin ocupar el aire… lo desaparece como el mejor de los magos, sin dejar rastros.
Y así todo comienza.
Vuelve a empezar.
Lo aprendí de los días, lo aprendí de las noches, lo aprendí de las lluvias y las enredaderas de jazmines azóricos.
Todo vuelve.
Todo empieza.
Todo se recicla.
¿Qué importa que ese que ahora me besa y mis ojos cerrados no ven ni reconocen… sea otro o seas tú?
Sus besos en la boca son esos mismos besos en la boca que me resucitaron cuando creía que nunca volvería a enamorarme.
Los labios que se apoyan en los labios, suavemente. Los labios que se entibian, que se mojan, que entran en ebullición, la boca que abre su capullo y se convierte en rosa, hambrienta rosa carnívora, rocío de saliva, leves filos de dientes con la sabiduría de no lastimar…
Ay, tu boca.
Ay, mi boca.
Ay las bocas sedientas, las bocas espléndidas, las bocas apuradas que de pronto se hacen lentas, se detienen, esperan el encuentro, se acomodan a los latidos del corazón, los besos, los besos en la boca, de esas bocas que se fueron acercando kilómetro a kilómetro, día a día… hora a hora, segundo a segundo… hasta que unieron chispazos de electrones en un grano de arena.
¿Sólo fuiste un invento?
¿Mi invento?
¿Solamente amé yo…?
Ah… ya no importa.
Si fuiste… si eres… si serás…Total…. cierro los ojos, digo un nombre que quizás sea el tuyo, o el de otro, o un nombre cualquiera que me guste… y las agujas del reloj comienzan a marcar la hora mágica, la hora solamente mía de los besos en la boca.


Buscándonos

Poldy Bird, Argentina


Nadie encuentra lo que no está buscando. No es verdad que las cosas aparecen de pronto; que, sorpresivamente, cuando para la lluvia, vemos una hermosísima flor en el tallo en el que antes no había nada. Allí hubo, por lo menos, un capullo cerrado, algo que estaba por abrirse, por transformarse en flor...

Cuando un hombre encuentra a una mujer, cuando una mujer encuentra a un hombre... los dos estaban buscándose. Por soledad. O por dolor. O por ganas de revivir la vida insuflándole oxígeno a los pulmones. O porque sí. ¿Por qué explicarlo todo? ¿Por qué decir que la causa, el efecto, que la casualidad no existe, que...?
Mejor pensemos que lo importante es que, cuando no hay alguien a nuestro lado, no hacemos tostadas (¿para mí solamente? (No...), no gastamos el frasco de perfume, duran menos las latas de atún y más las milanesas en el freezer, compramos con más nostalgia que alegría un ramito de flores para llevar a casa, y estrenamos muy pocas cosas. Se van yendo las ganas, como se va la luz, poquito a poco... Y la noche nos asesta su golpe con el recuerdo, nos envía sus fantasmas más tristes, sus sombras incansables e inclementes. La noche que no termina nunca, que crece, que atormenta, que entrevera nombres, que ronda, que agiganta las lágrimas hasta transformarlas en un océano. Estamos solos porque no hacemos una llamada. Porque no damos el paso que nos acerca.

Porque no decimos la primera palabra que se transforme en puente. Nadie encuentra lo que no está buscando. ¿Por qué crees que vos y yo nos encontramos? ¿Desde dónde venías acercándote? ¿Desde cuándo yo esperaba que llegaras? ¿Por qué yo? ¿Por qué vos? ¿Por qué nosotros? ¿Por qué crees que no te desviaste, con otro rumbo, que no fuiste más hacia el sur, o más al norte, o al otro lado del mar incalculable? ¿Por qué pensás que me detuve para que pudieras alcanzarme, extender las dos ramas de tus brazos, abarcarme con toda tu ternura como diciéndome "ahora ya no te parará nada malo, nada triste, nada cruel"; podes dejar de llorar, podes dormir con los ojos cerrados, mansamente y, al despertar, no estarás sola... Nunca más estarás sola. "¿Y yo estaré solo nunca más...?" ¿Por qué? Porque los dos estábamos buscándonos.

Porque desde aquella lejana, lejanísima primera vez que nos vimos, quedó un delgado, finísimo, invisible hilo uniéndonos... un hilo que nada puede cortar, un hilo que atraviesa paredes, muros, montañas... un hilo indestructible que no soltaste, que no solté, y que al fin volvió a reunirnos para que la historia termine su retrato, tal vez poniendo un poco menos de tonalidad en la paleta, o distintos colores y brillos, pero retornando a los dos mismos protagonistas.

Vos y yo. Regresando. Volviendo al paraíso prometido que salimos a buscar sin saber que lo teníamos tan cerca, debajo de los pies. Cuando un hombre encuentra a una mujer, cuando una mujer encuentra a un hombre... los dos estaban buscándose.





Encuentros...

Lo descubrí en la mesa de conferencias del Pabellón de Autores 2007, no sabía quién era, pero su palabra estaba llena de magia...presentaba el libro de un joven escritor...me atrapó...deje todo lo que estaba haciendo y me senté simplemente a disfrutar escucharlo, a dejarme llevar por la transparente mirada que hablaba de grandeza...terminó la actividad, lo saludé, nos dimos un abrazo, y sentí el cobijo de un hermano ausente, de un amigo añorado.

Marioantonio Rosa...no volví a verlo en toda la feria...pero google me permitió encontrarlo en una página de Ana María Fuster, y ahí, no solamente confirme mi primera impresión, sino que también pude leer su sabrosa poesía, intimista, suave y rotunda a la vez...también vi cuanto se mueve por hacer viva la poesía, como, junto a otros escritores de Puerto Rico, recorren omnibus, trenes...llevando la profunda vivencia del verso.
Aqui tienen un poquito de él, y un poema que me ha permitido compartirles...
Marioantonio Rosa (San Juan 1965)
Publicaciones: Misivas para los tiempos de paz, Editorial Isla Negra (1997), Tristezas de la erótica, Editorial Isla Negra (2003), Duelo a la transparencia, Editorial del Instituto de Cultura Puertorriqueña (2005). Cronista cultural en México (1997-2001) para los periódicos Siglo XXI, y el suplemento cultural Armario, adscrito a la Universidad de Guadalajara. Participó bajo esa misma universidad en el programa social Libros para los niños impartiendo clases a los niños de escasos recursos y huérfanos en los suburbios de Guadalajara. Produjo el programa Páginas de Puerto Rico y El Caribe bajo Radio Universidad de Guadalajara. En la actualidad es columnista y crítico literario en el Semanario Puertorriqueño Claridad, productor teatral y maestro. Recientemente ha sido incluído en la antología de poesía hispanoamericana Voces para la Educación del Sindicato de Maestros del Estado de México en la que también destacan los poetas Ernesto Cardenal de Nicaragua y Raúl Zurita de Chile.
HE SIDO DEL ALMA UNA MUCHEDUMBRE
Yo he amado tantas sonrisas, esperas, sombras, aguas,
caminé en celajes de un mar prisionero en muchedumbres
quise que mi alma, como la ventolera me llamara
como se llama a un amor con rabia, con caricia de vacío
quise del beso, una línea de sangre entre la huella
quise, y todos se marcharon.
Nada está mal, este bar tiene buenos transeúntes,
huelen a silencio de muchos viajes entre aguaceros,
huelen al abismo de este trago, oyéndose en sus hojas,
que parece que otra vuelta desde la noche me conociera
busqué que alguien me besara la frente,
me dijera al oído un amanecer, o de creer en un cuerpo
pensé que tenía entre mis manos, un papel con mi número,
o de esas muchedumbres que la muerte hostiga para pricipiantes
pero es tan feliz llevarse la soledad como un espejo
que quise, quise más, y todos se marcharon.
Marioantonio Rosa 2007